Misioneras de la Inmaculada Concepción

La Madre Alfonsa Cavin nació el 17 de noviembre de 1816 en la ciudad de Scey-sur-Saône, pequeña capital del cantón de su nombre. Sus padres Jacques Cavin y Thèrèse Millot eran muy cristianos y devotos de Jesús Sacramentado y de María, a quienes llamaban cariñosamente Nuestra Señora.

Louise Fèlice ocupaba el sexto lugar entre sus hermanos y tres hermanas. En el seno familiar se forjaban los valores para lograr un modo de vida más humano, que posteriormente transmitirá a la sociedad. La familia Cavin es feliz gracias al amor que profesaban sus padres, como por el clima de fe cristiana puesta en práctica por sus miembros.

Pero este clima de tranquilidad se verá afectado por la movilidad geográfica. Fèlice, muy pronto, a los dos años comenzó un largo éxodo por su país motivado por la búsqueda de mejores condiciones familiares, aunque estas nunca serán continuas.

En 1825, cuando Fèlice contaba con nueve años emigró a Fedry permaneciendo hasta que su padre dejó de trabajar en la fragua, emigrando nuevamente a los Bajos Pirineos.

Históricamente, los años que le tocó vivir en Francia durante su infancia vienen marcados por los efectos trágicos de la Revolución Francesa de 1789, las glorias y caídas de Napoleón y, la Restauración de Luis XVIII. Pero la relación del reino francés con la Santa Sede era muy tensa. La monarquía necesitaba del papado para mantener la paz; sin embargo, Roma quería separarse de manera definitiva de su vinculación con el trono. Esta situación gestó la Revolución Anticlerical de 1830 que afectaría de lleno al reinado de Louis Philippe (1830-1848). Durante su reinado hizo aparición el liberalismo católico de Lammenais, Lacordaire y Montalembert, con un objetivo basado en una lucha pacífica de reconciliación del mundo católico en las instancias libertaras nacidas de la Revolución Francesa, donde se defendían los valores de la libertad religiosa y la separación de la Iglesia-Estado.

Sin embargo, los católicos ante la delicada situación lograron controlar la enseñanza, comenzando por la Primaria. Este sería la semilla de la gran proliferación de comunidades o Institutos religiosos de ambos sexos, cuyos fines derivaron a favor de la enseñanza. Pero a pesar de la aparente unión de los católicos franceses, todavía estaban separados entre Galicanos y Ultramontanos

Cuando Fèlice contaba con doce años (1828) se produjo el fallecimiento de su padre recibiendo un duro golpe toda su familia y, especialmente, ella.

En 1843, Fèlicie contaba con veintisiete años comenzando su discernimiento vocacional, y para ello contaría con la ayuda del párroco de Brocas, quien la orientó hacia la rama de la Concepción de la Sagrada Familia, comenzando en dicho año su postulantado, recibiendo el hábito el 24 de Septiembre para iniciar el noviciado. Esta Congregación se dedicaba a la educación de chicas internas, pertenecientes a la Asociación de la Sagrada Familia. En este tiempo adoptó el nombre de Alphonse de Ligoure. Su primera Profesión fue el 13 de abril de 1845, emitiendo sus Votos Perpetuos el 24 de Septiembre de 1849. Sin embargo, la Madre Alfonsa logró llamar la atención del Padre Noailles por sus cualidades humanas, y sobre todo, por su madurez espiritual.

La historia prosigue. En 1844 se estableció una primera Comunidad de la Sagrada Familia en Madrid. El Padre Noailles designó como fundadora y superiora a la Madre Rita Bonnat, llegando a ser el pilar de la Asociación, y años más tarde fue nombrada Superiora General de la Rama de la Congregación.

En 1845, se produjo la inauguración de la Casa en Le Corts (localidad cercana a Barcelona), dedicándose a un internado para niñas de la buena sociedad. Al siguiente año, el Ayuntamiento de Mataró propone contar con una fundación semejante a la de Le Corts con la finalidad de instruir a niñas desfavorecidas. Además el Padre Fundador de la Asociación tenía la intención de establecer en Mataró el Noviciado.

De esta manera, en la primavera de 1846, el Padre Noailles tenía designado el nombre de las fundadoras que marcharían a España: la Madre Alfonsa se encontraba entre las elegidas. Ella cuando supo la novedad, quedó sorprendida, pero dejó inmediatamente su voluntad a las manos de Dios, manifestada por la obediencia hacia sus superiores.

El municipio de Mataró acordó la acción inicial de cuatro maestras encargadas de instruir a las niñas pobres de la ciudad. En un principio se acordó el número que sería de cincuenta admitidas de forma gratuita, constituyéndose la primera escuela pública del municipio de Mataró.

A las niñas se les enseñaba catecismo, lectura, escritura, urbanidad y labores, y como premio el planchado. A su vez, las religiosas podían abrir una escuela de pago para las hijas de familias acomodadas, separadas de las pobres, y con diferentes materias en su instrucción: aritmética, gramática castellana, historia, rudimentos de religión y planchado. Las religiosas tomaron posesión de un antiguo convento de Carmelitas Descalzos desamortizado en 1835. La primera Comunidad estaba formada por la Madre Chantal, Sor Leonarda, Sor Alfonsa Cavin, Sor Cecilia Goreau, les acompañó la Madre Anselmo Grosselvad. Así, el 5 de Junio de 1846 la escuela abrió sus puertas a las sesenta niñas inscritas.

Este momento de apertura de la escuela, significó para la Madre Alfonsa el inicio de algo muy querido y deseado: la educación cristiana de las niñas, ganándose la simpatía de cuántos la conocen, pues se entregó en cuerpo y alma a la misión con una visión abierta a los problemas. Sin embargo, los problemas no tardaron en aparecer en el seno de la Comunidad religiosa, y forzaron a nuestra protagonista a la aceptación del cargo de Superiora. Ella aceptó siguiendo el voto de la obediencia. Comenzó esta nueva etapa preocupándose de la deficiente alimentación de sus alumnas, logró obtener ayuda económica suficiente para sufragar los gastos de una comida gratuita diaria para las niñas más desnutridas.

El 26 de noviembre de 1847 propuso la fundación de un internado para niñas huérfanas, logrando inaugurarlo en la festividad de la Inmaculada Concepción del referido año. Todo esto, junto con el celo, el cariño y la predisposición de las religiosas, el Ayuntamiento de Mataró, encargó a la Junta de Beneficencia solicitar a la Asociación de la Sagrada Familia que se ocupase de la dirección de la Casa de Beneficencia con sede en el mismo edificio, en la que dos religiosas asistirían a treinta mujeres ancianas y enfermas. Esta nueva situación obligó a reforzar el número de religiosas, pero comenzó a ceñirse problemas de carácter jurídico desde el Gobierno Central de Madrid, quien había destinado el antiguo convento de San José en cárcel.

La Madre Alfonsa lucharía y exigiría del Ayuntamiento de Mataró la dedicación exclusiva del caserón en funciones de Colegio y Beneficencia. Pero ella continuaba pensando en su ideal Promocionar a la mujer de cualquier clase, y para ello el instrumento valedor es la enseñanza, la educación. Objetivos que requerían tiempo, esfuerzo, paciencia y conocimiento de la individualidad de cada alumna. Pero nuevamente haría acto de presencia los problemas en el seno comunitario, llegando un momento en que la Congregación de la Sagrada Familia se vio obligada a marcharse a Burdeos, quedando la Madre Alfonsa junto con otras religiosas en Mataró, y que con la ayuda de Monseñor Costa y Borras, Obispo de Barcelona fundó un nuevo Instituto el 4 de Agosto de 1850, bajo el nombre de Las Misioneras Concepcionistas donde la Madre Alfonsa fue nombrada fundadora y superiora.

Estos primeros latidos de la Congregación marcó el sentir de la vida comunitaria como un lugar donde había un clímax de caridad, laboriosidad, humildad, sencillez y de unión con la superiora. La fundación de 1850 supuso poner en marcha la expansión del carácter misionero. Ella concibió la fundación de la Congregación como una fórmula que evitase la inclaustración en uno o dos monasterios; sino todo lo contrario, la expansión por los confines del mundo anunciando la Buena Noticia. Anunciando y proclamando el Evangelio del Maestro. Así, las fundaciones se sucedieron por los siguientes puntos de la geografía española: Sitges y Gracia (1850); San Genís de Vilassar (1851); Palafrugell, Sant Celoni (1852); Terrassa (1854), Vilanova y La Geltrú (1857), Reus (1858), Tarragona (1860-1862) y Logroño (1865).

Durante los primeros doce años (1850-1862) las profesiones alcanzaron el centenar. Se instalaron en poblaciones en las que la industrialización era un fenómeno emergente en la Cataluña de la segunda mitad del siglo XIX. En estos lugares la Madre Alfonsa entró en contacto con el mundo de la marginación, de la misericordia, de la maternidad, etc. Ciertamente que muchas religiosas abandonaron la misión por ser incapaz de afrontar la dura realidad, pero ella continuaba alentando a las que se quedaron.

En 1855, el Instituto obtuvo el reconocimiento Civil por parte del Estado Español. Las características brillaron por su sencillez, caridad, mansedumbre, prudencia, austeridad, humildad, compromiso evangélico. El valor fundamental es educar, transmitir, formar en valores religiosos y morales.

La muerte de la Madre Alfonsa en Logroño, acaecida el 3 de enero de 1868, no supuso un retroceso de la vida del Instituto, sino todo lo contrario, lucharon por expandirse al orbe. En 1884 su huella salió fuera de las costas españolas para adentrarse en la gran misión africana, protagonizada por las primeras misioneras españolas, en un país totalmente desconocido como Guinea Ecuatorial. Allí desarrollaron tareas de educación, de formación especificada de la mujer, obras asistenciales en hospitales, leproserías, orfanatos, dispensarios, etc.

Posteriormente, la Congregación continuó su periplo por Ceuta, Andalucía, Navarra, Aragón, Argentina, Italia, Venezuela, Paraguay, Colombia, Méjico con alternancias africanas: Liberia, Ghana, Togo, Camerún.

En definitiva, "las Misioneras de la Inmaculada Concepción tratan de responder con fidelidad allí donde se hace urgente la tarea de educar y cuidar a enfermos de cuerpo y alma”.

Llach, Mª. Teresa (CCV): Alfonsa Cavin: Trabajo de Forja. 2009.


Cronología

    1816- Nace el 17 de Noviembre Louise Fèlice.
    1825- Emigra a Fedry.
    1828- Fallece Jacques Cavin, padre de Louise Fèlice.
    1843- Louise Fèlice comienza su discernimiento vocacional.
        Comienzo del Postulantado.
        24 de Septiembre recibe el hábito, adoptando el nombre de Alphonse de Ligoure.
    1844- La Asociación de la Sagrada Familia establece su primera Comunidad en Madrid.
    1845- El 13 de Abril emite su Primera Profesión.
        Inauguración de la Casa en Le Corts.
    1846- Apertura de la Escuela en Mataró.
    1847- Fundación del primer internado femenino.
    1849- El 24 de Septiembre emite sus Votos Perpetuos.
    1850- El 4 de Agosto fundación del Instituto de Las Misioneras Concepcionistas.
    1850-1862- Fundaciones de Comunidades en Cataluña.
    1855- Reconocimiento del carácter Civil del Instituto por parte del Estado.
    1865- Fundación en Logroño.
    1868- El 3 de Enero fallece la Madre Alfonsa en Logroño.
    1884- Inicio de la Gran Misión Africana.